Apple Fan Boy

martes, 19 de julio de 2011

La iTV (internet TV) de Apple cada vez más cerca, por Alf

El descubrimiento en la ultima beta de iOS de nuevas cadenas de texto que aluden a la posibilidad de utilizar periféricos Bluetooth con Apple TV (capacidades que actualmente están desactivadas a pesar de que el dispositivo tenga los requisitos técnicos para hacerlo) sugieren la posibilidad de que Apple se esté preparando definitivamente para dejar su hobby y comenzar el asalto al cuarto de estar utilizando su caballo de Troya.
Las piezas del puzzle 
Apple ha ido colocando, una tras otra las piezas que necesitaba para que su cuarta pata (según Steve Jobs, las otras tres son los ordenadores, el iPhone y los dispositivos multimedia como el iPod) -denominada ingenuamente "hobby" como para que nadie se lo tomara en serio (ni siquiera la competencia), esté plenamente superdotada y preparada para responder a las necesidades del usuario de "sofá". Claro que buena parte de esa experiencia girará alrededor de la interacción con los otros productos de la compañía, pero una parte fundamental será aprovechar los servicios ya existentes.
No hace falta ser un experto para saber que en Apple no hay tal cosa llamada "hobby". En Cupertino o bien el producto tiene una perspectiva de desarrollo y beneficio (ambos factores van unidos allí) o bien le meten la tijera hasta la raíz. Hay incontables ejemplos de esto, tanto en el sector profesional como en el consumo. Desde el Cube hasta el Xserve, pasando por Motion o incluso el Newton, productos que o bien no tenían desarrollo claro o bien su desarrollo los hacia poco rentables.
Si Apple mantiene el Apple TV en su línea de productos es tanto porque tiene planes para desarrollarlo como porque sus perspectivas de negocio siguen compensando mantener el proyecto vivo. Además, el apodo "hobby" parece inferir que, en realidad, nadie se ocupa del producto y que solo en ratos muertos alguien se para a pensar cómo mejorarlo. Nuevamente,  eso es no querer ver la realidad de Apple.
Por supuesto, para llegar donde quieren, al igual que han hecho con el iPod y con el IPhone, necesitan que determinadas piezas estén en su sitio, antes de dar el siguiente paso.


Si recordamos el primer AppleTV, era muy parecido a un ordenador (a un Mac mini) pero sin sistema operativo -algo nos suena a los que usamos iPhone o iPad. Tenia un disco duro y en el se podían guardar los elementos básicos del entretenimiento del usuario (fotos, vídeos, música) ademas de una conectividad básica a determinados servicios por internet (Youtube, radio).

El segundo AppleTV ya se alejó definitivamente de la metáfora del ordenador personal. En todo caso, llevo un paso mas allá la idea del dispositivo "tonto". Su tamaño se redujo al de un par de rebanadas de pan de molde (tanto en superficie como en altura) y perdió el disco duro. A partir de ese momento, Apple TV sólo será un medio para mostrar contenidos alojados en algún otro lado. En un ordenador, en los servidores de Apple o en internet. Al igual que con el iPod touch o el iPhone, el usuario no ve nada de lo que ocurre por detrás. Solo tiene seleccionar la opción.


En los últimos tiempos Apple ha añadido nuevas opciones que hacen que Apple TV sea aún mas utilizado, por su capacidad para emitir contenidos presentes en un iPod touch, iPhone o iPad. AirPlay constituye una pieza fundamental (eliminando cables) para que se acepte la presencia de la pequeña caja de las maravillas de Apple junto al televisor. Al igual que en su día con el iPod y los usuarios Mac, Apple está utilizando los millones de fieles usuarios de sus iDispositivos para consolidar una base que hagan del producto algo rentable, incluso aunque no tenga todas las funcionalidad que finalmente tendrá.
Aprender de los errores de los rivales
Otra de las experiencias que Apple a buen seguro tiene en cuenta es el batacazo de Google y Google TV, que solo cosechó críticas y malas ventas y que, en estos momentos, parece fuera de las prioridades de Google, hasta nueva orden.
De la fracasada incursión de Google, Apple puede aprender dos lecciones:
1) Los usuarios no quieren un pc en el televisor
La mera vista del teclado de las Google TV daba escalofríos (comparado con el minimalista mando de Apple). Aunque en el papel parezca una buena idea, los usuarios no quieren la misma experiencia del PC en su televisor. Cuando te sientas en el sofá (suponiendo que quieras navegar por internet) No quieres recrear la Misma estética que la del ordenador del trabajo. El interfaz tiene que estar pensado para esa situación. El tamaño de letra tiene que ser adecuado tanto a la distancia como al formato de la televisión. Y cambiar de aplicación tiene que ser lo mas sencillo y atractivo posible.
Por supuesto, Apple lleva años desarrollando toda una cultura gestual en sus ordenadores y dispositivos que facilitara enormemente la agilidad y versatilidad del interfaz sin ni siquiera acercarse a las convenciones informáticas al uso. Ahí tenemos el Magic Mouse y el Magic Trackpad.
2) No tiene sentido aliarse con un fabricante
Google planteó su estrategia como un experimento asociándose con un fabricante determinado de televisiones (Sony) y con fabricante de periféricos (Logitech). Por supuesto, el fabricante llevaba esas GoogleTV como un producto mas entre toda su linea, confiando que el poder de la marca Google hiciera el resto. No lo hizo, y tanto el fabricante de TV como Logitech tuvieron que publicar sendas notas correctivas a la baja sobre las ventas del producto. Ahora, sencillamente, ya nadie se acuerda de GoogleTV.
Apple no ha tenido miedo en buscar aliados cuando es necesario para conseguir sus objetivos (como en el caso de las operadoras telefónicas o en las productoras de cine) pero siempre se ha asegurado de que su entrada se convertía en la prioridad de su aliado, obligándoles a apostar fuerte e inequívocamente por la manzana.
¿Es ese el caso de los fabricantes de TV? No lo parece. Es un mercado con decenas, o centenas, de fabricantes, establecidos en distintos segmentos de precio, y con líderes claros en determinados aspectos (precio, imagen, diseño,...)  Apple seguirá apostando por su caja universal que vale para cualquier televisión y que solo hay que enchufaría... Y funciona.
Steve Jobs, en una entrevista al hilo del nuevo Apple TV, decía que la gente no quiere otra caja mas en sus salones (ya tienen el DVD, el descodificador por satélite, la consola de juegos,...) pero él sabe que eso no es del todo cierto. Lo mismo podía aplicarse a su iPod touch y la gente lo ha comprado por millones (no hablemos del iPod).
La gente no quiere otra caja que no haga nada especial, pero como saben en Apple, ofréceles algo que parezca mágico, sencillo, fácil de usar, y las colas para comprarlo comenzarán días antes de que este disponible.
Primero la red, luego los juegos
Apple no tiene prisa, eso es algo que ha aprendido sobradamente en estos años. Las cosas no se anuncian hasta que están listas para venderse. Y nadie anuncia o avisa nada hasta que todo está en su sitio. Y si es necesario, se presentarán sucesivos modelos variando la solución hasta que se llegue a la buena.
Por eso, primero integrarán los servicios de internet, que pueden desarrollarse internamente sin alertar a nadie. Esos servicios son el navegador, puede que incluso correo electrónico (una vez que pones el ordenador al mismo nivel que el teléfono, ya no hay barreras para pensar que el televisor puede ser también un punto de acceso), redes sociales, Facetime,…
Una vez que la solución a la conectividad a internet sea la correcta (esto puede llevar una o dos versiones de Apple TV) será el momento de abrir la participación a los desarrolladores del ecosistema iOS.
No hace falta decir que con la experiencia de los desarrolladores en los distintos tamaños de pantalla -desde el iPhone al iPad, saltarían ansiosos a la nueva plataforma. Imaginemos el objetivo: una televisión, un cliente. Y una puerta de acceso a todo (tus propios contenidos, música, cine, televisión, internet, redes sociales,…) por menos de 100€
El futuro de las emisoras de televisión
El "negocio" del vídeo online no ha sido lo que se esperaba. Durante años los "analistas" se esforzaron en convencernos de que el vídeo generado por usuarios y productoras iba a ser "the next big thing" y que las cadenas de televisión iban a pasarlas canutas con la migración de los usuarios hacia contenidos a la carta.
Los años han pasado y tal cosa no ha sucedido. En todo caso ha sido utilizado por los anunciantes para reducir su presencia en medios tradicionales para diversificar sus presupuestos publicitarios. Pero el vídeo online (más allá del aliado de Apple, Netflix) no ha revolucionado nada -de momento.
El mercado está justo como a Apple le gusta, sin un líder claro, y con una gran dispersión de iniciativas simultáneas que tienen a todos corriendo cada uno en una dirección: LED TV, 3D,… Empresas como Vodafone y LG están creando canales propios (iPodizados está incluido en ellos) para dotar de contenidos a sus equipos (móviles y televisiones) más allá del consumo pasivo (y publicitario) de las cadenas de televisión.
La visión de "televisión a la carta" de Apple puede asestar un demoledor golpe a las cadenas tradicionales (y a sus intermedios de 6 minutos) manteniendo el "momento sofá" de por las noches pero migrando cientos de miles de telespectadores del "a ver qué echan esta noche" al "a ver qué me apetece ver esta noche".
Pensar que Apple va a juguetear con este mercado como un "hobby" es bajar la guardia delante de un contrincante que ya ha noqueado en muchos otros cuadriláteros a candidatos que parecían más ágiles, mejor preparados y con más "punch" que la fruta del pecado mordida.
Y el pecado de dejarse ganar por una manzana mordida lleva incluida la penitencia.
Alf

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